https://unavidatransformada.com/ Sat, 27 Mar 2021 19:00:29 +0000 en-US hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.5.2 https://unavidatransformada.com/wp-content/uploads/2020/12/cropped-Untitled-design-2-32x32.png https://unavidatransformada.com/ 32 32 El verdadero significado del crecimiento espiritual https://unavidatransformada.com/el-verdadero-significado-de-el-crecimiento-espiritual/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=el-verdadero-significado-de-el-crecimiento-espiritual Sun, 14 Mar 2021 20:35:33 +0000 http://unavidatransformada.com/?p=513 Deseo comenzar diciendo que he trabajado junto a mi esposo en el ministerio pastoral por 35 años. A lo largo de este camino me he dado cuenta de que la mayoría de los creyentes realmente no entienden el significado de lo que llamamos “crecimiento espiritual” en la vida del cristiano.  En estos momentos, yo desearía […]

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Deseo comenzar diciendo que he trabajado junto a mi esposo en el ministerio pastoral por 35 años. A lo largo de este camino me he dado cuenta de que la mayoría de los creyentes realmente no entienden el significado de lo que llamamos “crecimiento espiritual” en la vida del cristiano.  En estos momentos, yo desearía tomar unos minutos para aclarar este concepto más en detalle, pues además entenderás porque surgió este ministerio “Una Vida Transformada” y el propósito del mismo.

Partamos de la premisa que conocemos las escrituras y 2 de Corintios 5:17 nos dice “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son hechas nuevas.” Enfoquemos la primera parte de este versículo. Lo que esta sección nos indica sencillamente es que si hemos conocido a Cristo, somos una nueva criatura, hemos nacido nuevamente. Este nacimiento no es un nacimiento físico, de la carne, sino espiritual. De manera que Dios ha puesto en nuestro ser un bebe espiritual.

Este bebe espiritual, comienza esa búsqueda de crecimiento que todos anhelamos. Ahora percibimos las cosas del espíritu, algo impresionante para nosotros, nos fascinamos pues ahora podemos escuchar y entender a Dios. Deseamos experimentar su presencia en nuestras vidas y nos vemos creciendo en gracia, en misericordia y en dones espirituales.  Estos son elementos que Dios añade a nuestra vida, que nos ayudan a crecer y que nos reafirman que gozamos de vida espiritual. Sin embargo, muchas veces nos quedamos en esta etapa y no caminamos mar adentro, pues estamos fascinados por la búsqueda de experiencias espirituales. Muchos interpretan estas experiencias como crecimiento espiritual, y esto es una verdad a medias.  

El crecimiento espiritual enfoca algo diferente y tiene un objetivo específico que muchas veces ignoramos.  Entendamos que el crecimiento es algo que surge de nuestro ser, de la nueva vida que ha nacido en nosotros. De manera que, el nacimiento de esa nueva criatura tiene un propósito especial para Dios y de igual manera debe de tener un propósito especial para ti. Dios ha puesto nuevamente vida en ti, esta vez una vida diferente.

¿Qué debemos de hacer con ella?

Pues, Él espera que nosotros nos enfoquemos especialmente en el crecimiento de esa nueva vida.  No se trata de dones o de experiencias espirituales que no aportan nada al crecimiento de nuestra vida interna. Se trata de que asumamos la responsabilidad de nutrir la nueva vida para que crezca saludable espiritualmente. Esta nueva criatura enfoca a Cristo como el modelo del hombre perfecto.

De manera que, lo que deseo enfatizar es que el  crecimiento espiritual tiene como propósito la formación de esa nueva criatura. Esto es algo ignorado por muchos. Puesto que lo que está creciendo en nuestro interior es una vida espiritual, debemos de nutrirla con las cosas de arriba. Recordemos  Colosenses 3:1 que nos dice “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.”

Entendamos que si tenemos que enfocar las cosas de arriba, tenemos que dejar de enfocar las cosas de abajo, nuestra vida terrenal, de manera que nuestra vieja criatura tiene que morir. Esta no es una opción que tenemos sino un mandato. El crecimiento de nuestra vida espiritual es un proceso interno y nos lleva a la transformación interna. Es esto a lo que la palabra se refiere cuando dice “he aquí las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas”.

¿Y es cierto que todas pasaron y han sido hechas nuevas?

Te pregunto, porque para muchos, las cosas viejas nunca han pasado pues seguimos fantaseando con las bendiciones, las señales, los milagros y las excusas mientras que nuestra nueva criatura está abandonada. Se encuentra tomando leche y no comiendo verduras.

¿Qué sucedería si nosotros nos enfocáramos en hacer crecer esta nueva criatura?

Tendríamos un corazón limpio de las heridas del pasado, permeado del amor de Dios. No mirando ya al pasado sino puesta la mirada en los planes que Dios ha preparado para nosotros, planes para nuestro bien, no para nuestro mal. Tendríamos la mente de Cristo, entenderíamos los propósitos de Dios y dejaríamos de luchar por entender el porque Dios permite algunas experiencias en nuestra vida. Ya no anduvieramos ansiosos sino que tendríamos paz en nuestras vidas. Ya no seríamos vencidos constantemente por la ira, el coraje y todas aquellas emociones que son contraproducentes a la palabra de Dios. Enmarcaríamos las experiencias de vida y nuestras decisiones personales en la palabra de Dios y mas allá estaríamos convencidos de que todas las cosas obran para bien en nuestras vidas porque estamos en Cristo.

¿No es esto lo que se supone que testifiquemos como cristianos?

¿Entonces, por qué no lo procuramos? Porque estamos desenfocados. Vivimos en una época donde nadie se atreve a testificar, pues no han experimentado la vida abundante que Cristo nos da. La persona que desee enfocarse en su crecimiento espiritual tiene que esforzarse en hacer crecer su nueva criatura. Es a esto que nos llama la palabra. ¿Por qué lo hemos tergiversado? Porque estamos fascinados con la profesía, las promesas y los milagros.

¿Por dónde comenzamos?

Pues hay tres areas de nuestra vida interior que debemos visitar. En esencia estas tres areas, definen quienes somos y como actuamos. Debemos comenzar con nuestro corazón. Tú no lo ves pero Dios lo vé. Debes solicitar asistencia divina.

“Porque Jehová no mira lo que mira el hombre; … pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 1 Samuel 16:7

En segundo lugar, debes examinar tus pensamientos. A dónde te llevan, que producen en tu vida, ¿cuán compatibles son con lo que lees en la palabra de Dios?

“Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios …” Romanos 12:2

En tercer lugar, debes darle un vistazo a tus emociones. Como reaccionas a los eventos de tu vida? ¿Te embarga frecuentemente la ira, el miedo, la ansiedad?

“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”. Efesios 4:31

Finalmente, deseo expresarte que esta es la misión del ministerio Una Vida Transformada. Debemos retornar a la palabra y aplicarla. Si estas en busca, de cambio, verdadero crecimiento y búsqueda profunda de las cosas de lo “alto” te invito a que nos escuches para que cultives la nueva vida espiritual que ha sido depositada en ti por Dios al recibir a Cristo como tu salvador personal. Nunca es tarde para comenzar.

Es con este propósito que estaremos desarrollado una serie de meditaciones sobre este tema en particular. Comenzaremos desde el principio, y veremos el plan de Dios, como Dios nos formó y que Dios requiere de nosotros. Deseamos que entiendas el proceso y sobre todo como aplicarlo a tu vida. Te invitamos a que te subscribas para que los recibas semanalmente.

Te sugerimos que estudies la reflexión y que tomes nota de lo que significa. Medítala, estúdiala y aplícala a tu vida. Los cambios se generan cuando aplicamos lo que hemos aprendido, de lo contrario todo se queda en pura teoría. De otra manera no transformaras tu vida.

Además deseo enfatizar que estos videos llevaran una secuencia específica, de manera que no brinques la secuencia para que los entiendas. Y no te olvides de que todo lo que vas a escuchar estará basado en la palabra de Dios, de manera que, deberás de tener tu espada contigo. Invita a otros que como tú deseen entender y enfocarse en el verdadero significado de lo que es el crecimiento espiritual. ¡Espero nos escuches!   

Bendiciones de lo alto, un abrazo,

Carmen Tere Bernard


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¿Qué significa la conversión a Cristo? https://unavidatransformada.com/el-significado-de-la-conversion/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=el-significado-de-la-conversion Thu, 31 Dec 2020 14:34:00 +0000 http://unavidatransformada.com//?p=1 ...

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Cuando tenemos un encuentro con Jesús, desconocemos como nuestra vida cambiará de ese día en adelante. Ciertamente, recibir a Jesús implica cambio, pues lo experimentamos internamente desde el primer momento en que lo aceptamos en nuestra vida. Sentimos gozo, y paz interna, se ha generado un cambio inexplicable en nuestro ser interior. Cuando esto ocurre, decimos que nos hemos “convertido a Cristo” aunque en muchas ocasiones no sabemos lo que significa ni lo que implica la conversión en Cristo.

Para algunos creyentes, esto simplemente significa que ahora tienen fe en Jesús o que Dios les ama. Todo esto es cierto, pero hay mucho más por descubrir. No saben explicar su experiencia y no conocen los detalles porque estan dando sus primeros pasos. Es menester que su comunidad de fe, osea la iglesia, les discipule y les explique el significado de este milagroso encuentro pero lamentablemente, esta no es la realidad de muchos en nuestros tiempos.

De manera que a traves de este artículo deseamos darnos a la tarea explicar brevemente lo que implica la conversión cristiana, el haber aceptado a Jesús como su salvador personal. Debemos entender el significado del término y a que nos enfrentamos de este momento en adelante.

El proceso de conversión

La palabra conversión es definida como” el acto de cambiar de un estado u forma a otra”. De manera que si te has convertido a Cristo, es de esperarse que tomes “otra forma” en otras palabras que haya un cambio en tu vida. Te preguntaras, ¿qué forma debo de tomar?, ¿qué debo cambiar?

Para entender el concepto tenemos que comenzar explicando cómo o quiénes somos sin Cristo. Cuando estamos sin Cristo somos seres pecadores, el pecado natural mora en nosotros. La palabra de Dios nos dice que nacimos en pecado (Salmo 51:5). Al aceptar a Cristo en nuestras vidas el nos salva de las “garras” del pecado, pues Dios no se agrada del pecado que mora en nosotros aunque es parte de la naturaleza humana. De manera que, cuando nos “convertimos” Cristo es nuestro modelo. Debemos tomar “forma” de Cristo e imitarlo a Él. Él nos capacita espiritualmente para realizar este cambio y es nuestra responsabilidad llevarlo a cabo.

¿Qué debemos hacer en el cambio?

La palabra de Dios nos explica claramente en Efesios 4: 22-24 que debemos despojarnos del viejo hombre y vestirnos del nuevo hombre en Cristo. La palabra de Dios nos exhorta a que adoptemos una nueva manera de vivir a lo que literalmente se le llama “la nueva vida en Cristo”. Este cambio presupone que vamos a aprender a comportarnos, a pensar y a sentir como Cristo. Este cambio también presupone que nosotros somos responsables de hacerlo, Dios no lo hará por nosotros. A nosotros se nos ha concedido el libre albedrío.Esto implica, que tenemos la capacidad de tomar decisiones en nuestra vida. Somos nosotros los que decidimos si queremos continuar experimentando cambios y alejandonos del pecado que nos separa de Dios. Hay muchas personas deseosas de cambiar pero nunca faltan aquellos que cuestionan ¿que ganamos permitiendo este cambio? ¿por qué deseamos adoptar una nueva manera de vivir si estamos cómodos como somos y Dios nos ama de todas maneras?

Pues necesitamos tener claro lo siguiente; Dios nos ama porque somos creación suya pero Dios no ama el pecado que mora en nosotros. Dios es santo y en el no hay pecado. De manera que para hacer posible nuestra relación con El tenemos que darnos a la tarea de comenzar a vivir de manera diferente. El nos capacita a traves de su Santo Espíritu para hacer esto posible.

Una vez que Dios vea el deseo en nuestro corazón y nuestra disposición de quitar aquello que nos separa de Él, se agradará de nosotros y comenzaremos a crecer y a dar frutos. La fortaleza y el gozo de Dios son también palpables en este momento de nuestra vida. Este cambio, nos motiva a continúar una búsqueda más profunda y a seguir obedeciendo la palabra de Dios. En otras palabras deseamos hacer su voluntad, esto es lo que Él desea que nosotros hagamos.

¿Cuánto dura este proceso de cambio?

Este proceso de cambio se da de contínuo en nuestras vidas. Comenzamos a crecer espiritualmente de manera semejante a como crecemos físicamente. Inicialmente somos niños en Cristo, pues no conocemos mucho de la vida espiritual y a medida que vamos avanzando en el conocimiento de la palabra, vamos pasando de una etapa a otra hasta llegar a la madurez cristiana. Cada etapa es una nueva experiencia en nuestra vida espiritual y nos lleva a profundizar más en el conocimiento de Cristo. El apóstol Pablo lo explica de la siguiente manera;

Así es, todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él, he desechado todo lo demás y lo considero basura a fin de ganar a Cristo y llegar a ser uno con él. 10 Quiero conocer a Cristo y experimentar el gran poder que lo levantó de los muertos. ¡Quiero sufrir con él y participar de su muerte, 11 para poder experimentar, de una u otra manera, la resurrección de los muertos! 12 No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección; pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo. 13 No, amados hermanos, no lo he logrado,[b] pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así 14 avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús.

Filipenses 3:8-14 (NVI)

Este proceso se describe de muchas formas diferentes en el Nuevo Testamento. En todas estas descripciones la muerte del YO está presente. Para que lo nuevo surja lo viejo tiene que morir. ¿Qué sucede si no queremos morir? Simplemente no adquiriremos nuestra nueva naturaleza espiritual. No tendremos nueva vida en Cristo. No gozaremos de las bendiciones espirituales, no creceremos en nuestro conocimiento de Cristo (Juan 15:14-16) , no gozaremos de íntima comunión con Dios (Salmo 5:26). Esto no significa que Dios nos ha dejado de amar, solo que no podemos adquirir nueva vida si no dejamos la vieja, porque no podemos servir a dos señores. Aún así, hemos aceptado a Cristo, continuámos teniendo fe y siendo salvos por fe.

¿Cómo se describe este cambio en la palabra de Dios?

La palabra de Dios describe este cambio como el proceso de morir al YO. Se compara con el proceso que Cristo sufrió en la crúz. Cristo literalmente murió físicamente y este sacrificio provocó que el resusitara a una nueva vida. De manera que, así como Cristo murió y resucitó a nueva vida, nosotros morimos a nuestra vida de pecado y damos paso a la nueva vida que experimentamos en Cristo. Simbólicamente, experimentaremos lo que Él experimentó al morir a su vida física y resucitar a una nueva vida. Por lo tanto, tenemos que estar dispuestos a sacar de nuestra vida todo aquello que a Él no le agrada para que la nueva vida renazca en nosotros. La palabra de Dios lo describe de la siguiente manera;

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”

Juan 12:24

¿Qué experimentaremos si deseamos morir al Yo y nacer a una nueva vida en Cristo?

El proceso del nuevo nacimiento como dijimos anteriormente toma tiempo, estamos naciendo a una nueva vida pero ahora es a la manera de Cristo. De manera que estaremos siendo dirigidos por Él.

Sin embargo, nacer a una nueva vida es dificil, especialmente cuando ya no somos niños. El niño depende de otros. El adulto se vale por si mismo. Es dificil dejarse llevar por otros cuando ya sabemos lo que debemos de hacer. Es por eso que la bíblia nos dice que debemos de “ser como niños para entrar al reino de los cielos”. Debemos dejarnos guiar pues, desconocemos hacia donde vamos, cuales son las reglas de juego y como es el reino de los cielos. Es un mundo diferente. Lo que aplica al mundo terrenal, no aplica al mundo espiritual. Es por eso, que prestamos mucha resistencia al proceso. Muchas cosas no nos hacen sentido, pero es menester que obedezcamos. Si le permitimos a Dios guiarnos llegaremos al lugar donde Él desea llevarnos.

En nuestro próximo artículo estaremos explorando las etapas por las cuales pasamos cuando estamos experimentando el proceso de crecimiento espiritual. Lo explicaremos desde la perspectiva del Antiguo Testamento. Exploraremos los pasajes cuando Dios toma a su pueblo escojido, los saca de la esclavitud de Egipto, los llama al Éxodo, los lleva por el Desierto para luego llevarlos a la Tierra Prometida. Cada una de estas fases, representan las etapas que pasamos en el proceso de crecimiento de la vida espiritual. Estudiaremos cada una de las fases y los retos que confrontamos en cada una de ellas. Si has experimentado la conversión en Cristo, podras identificar en que etapa te encuentras. En nuestro próximo artículo comenzaremos a discutir la primera, Tu Vida en Egipto. Espéralo próximamente.

Hasta luego, ¡Dios te bendiga!

Carmen Tere Bernard

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Nací de nuevo pero, mi vida no ha cambiado https://unavidatransformada.com/naci-de-nuevo-pero-mi-vida-no-ha-cambiado/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=naci-de-nuevo-pero-mi-vida-no-ha-cambiado Thu, 31 Dec 2020 14:03:46 +0000 http://unavidatransformada.com/?p=65 En una ocasión un hombre se acercó a Jesús, y le pregunto ¿Qué tengo que hacer para entrar al reino de los cielos? Jesús sencillamente le contestó tienes que nacer del agua y del espíritu. La contestación de Jesús no fue muy alentadora para el hombre. Sencillamente quedó desconcertado. ¿Qué significa la contestación de Jesús? […]

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En una ocasión un hombre se acercó a Jesús, y le pregunto ¿Qué tengo que hacer para entrar al reino de los cielos? Jesús sencillamente le contestó tienes que nacer del agua y del espíritu. La contestación de Jesús no fue muy alentadora para el hombre. Sencillamente quedó desconcertado.

¿Qué significa la contestación de Jesús?

Significa que necesitamos convertirnos en nuevas personas. El término “nacer de nuevo” implica que seremos nuevamente nuevas criaturas, pero en esta ocasión se refiere a nuestra vida espiritual no a nuestra vida física.

¿Por qué hay que nacer de nuevo espiritualmente?

Cuando Adan y Eva se encontaban en el jardín del Eden murieron espiritualmente pues pecaron. Por tanto, fueron separados de la presencia de Dios. Cuando nosotros nacemos heredamos la condición espiritual del viejo Adan, estamos separados de la presencia de Dios pero, cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador personal Dios nos imparte vida espiritual al depositar su Espíritu en nuestras vidas. La biblia le describe como nuestro ayudador (Juan 16:7) Hemos recobrado vida espiritual y restablecido nuestra comunicación con Dios, ahora Su Espíritu mora en nosotros.

¿Y ahora qué sucede?

Dios deposita su Espíritu en nuestras vidas para ayudarnos a darle forma a nuestra vida espiritual. Nuestra condición de pecado todavía mora en nosotros, Su Espíritu nos ayudará a vencer nuestra naturaleza pecaminosa y a convertirnos en personas espirituales. ¿Por qué? Porque Dios es Espirítu y si deseamos encontrarnos con Él de día en día necesitamos saber entrar en su presencia. Nuestro encuentro con Dios es un encuentro espiritual, no un encuentro físico. Su Espíritu que mora en nosotros nos guiará a toda verdad. En la medida que le busquemos y deseemos acercarnos más a Él, Su Espíritu nos mostrará lo que tenemos que hacer.

¿Y qué tenemos que hacer?

Vencer la naturaleza de nuestro viejo hombre no es fácil. Lo lograremos si nos disponemos. Ahora bien, hay varias cosas que nos ayudaran en ese proceso. Su Espíritu nos ha de guíar en este caminar. Cuando Jesús le dijo al hombre que tenía que nacer de nuevo se refería a que tenía que ser una nueva persona. Para que este proceso se lleve a cabo hay tres areas de nuestra vida a las que necesitamos prestar atención. A continuación encontraras una explicación.

Renueva tu manera de pensar

Lo primero que tenemos que hacer es cambiar nuestra manera de pensar. Si seguimos pensando con la mentalidad del mundo nunca podremos entender a Dios. Tal vez Dios te esté hablando y tú no lo percibas o sencillamente no entiendas lo que te quiere decir “lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del espiritu espiritu es” Juan 3:6. La carne y el espíritu se oponen entre si nos indica Gálatas 5:17.

Romanos 12:2 nos dice lo siguiente “no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Purifica tu corazón

Lo segundo que tenemos que hacer es asegurar que nuestro corazón este limpio de toda impureza. ¿Porqué un corazón limpio? Porque cuando Dios mira el corazón del hombre, es de aquí dondese encuentran las intenciones del hombre. 1 Samuel 16:7 ” No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”

¿Cuál es la condición de nuestro corazón cuando venimos a Cristo? Jeremias 17: 9 nos dice “engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” A veces pensamos que somos personas “buenas” pero no hay nadie bueno Marcos 10:18 “Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.” Somos sencillamente pecadores redimidos por Dios y el requiere que dejemos de ser pecadores y nos convirtamos en seguidores de El.

Restaura tus emociones

En tercer lugar nuestras emociones tienen que estar sujetas a lo que dice la palabra. Dios es amor y si nos hemos convertido en discípulos de Cristo somos llamados a imitarlo a El. Es por eso que la palabra nos exhorta a que exhibamos emociones que esten a tono con la palabra. ” Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.” Efesios 4:31-32 La restauración de nuestras emociones toma tiempo, debemos de cultivar el dominio propio. Es menester que aprendamos a dominar nuestras emociones. No podemos permitir que nuestras emociones nos dominen a nosotros.

El proceso de transformación en Cristo es un proceso interno de renovación de mente, purificación corazón y restauración de las emociones. No es un proceso tangible, y ocurre si estamos determinados a obedecer a Dios, determinados al cambio y tenemos entendimiento de la palabra. El Espíritu Santo te guiará en el proceso. Es por eso que Jesús nos indicó que el Espíritu sería nuestro ayudador.

Esperamos que puedas crecer y fortalecerte en la palabra para que puedas lograr ser la persona que Dios desea que tu seas en EL. Si deseas más información subscríbete para que recibas las 3 primeras lecciones de nuestra Guia de Estudio: Vidas Transformadas. Dios te bendiga grandemente.

¡Dios te bendiga!

Carmen Tere Bernard

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¿Qué significa Egipto en la vida del creyente ? https://unavidatransformada.com/que-significa-egipto-en-la-vida-del-creyente/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=que-significa-egipto-en-la-vida-del-creyente Tue, 29 Dec 2020 16:57:00 +0000 http://unavidatransformada.com/?p=89 En nuestro artículo anterior “El Significado de la Conversión Cristiana” discutimos en detalle lo que implica para la vida del creyente la conversión a Cristo. En este artículo continuaremos la discusión del crecimiento espiritual, enfocandolo del punto de vista del Antiguo Testamento. Específicamente compararemos nuestro crecimiento espiritual con la vida del pueblo de Israel en […]

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En nuestro artículo anterior “El Significado de la Conversión Cristiana” discutimos en detalle lo que implica para la vida del creyente la conversión a Cristo. En este artículo continuaremos la discusión del crecimiento espiritual, enfocandolo del punto de vista del Antiguo Testamento. Específicamente compararemos nuestro crecimiento espiritual con la vida del pueblo de Israel en Egipto y como Dios viene al auxilio de su pueblo para llevarlos a la tierra prometida.

Este proceso tiene cuatro fases. Cada una de ellas representa una etapa en nuestro proceso de crecimiento espiritual. La primera fase se titula “La Vida en Egipto”. Si prestamos atención entenderemos el caminar del cristiano y como vencer los obstáculos que nos encontraremos en el camino.

Tu vida en Egipto

Para aquel que ha sido redimido por Cristo, simbólicamente Egipto es el lugar donde vivimos espiritualmente antes de conocer a Jesús. Osea significa el mundo. Cuando Dios nos llama como llamó al pueblo de Israel, estamos en el mundo, nos encontramos sirviendo y siguiendo las vertientes del mundo. Nos encontramos en esclavitud pues somos esclavos del pecado, aunque pensamos que somos libres. Vivimos para hacer nuestra voluntad, solo vivimos para satisfacer nuestros apetitos carnales. Lo cierto es que no nos damos cuenta de que estamos sirviendo al pecado, pues el pecado mora en nosotros. Es parte de nuestra naturaleza física o carnal.

De manera que cuando Dios nos llama, como llamó al pueblo de Israel, tiene el propósito de sacarnos del pecado y separarnos para su servicio. El mundo sirve al pecado. Tenemos que salir del mundo para poder servirle a Él. Ahora somos parte de su pueblo su iglesia. La palabra “ecclesia” es el termino en Latin que significa “los llamados fuera”. Somos llamados a dejar el mundo para gozar de los beneficios del Reino de Dios. La escritura lo describe de la siguiente manera:

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

1 Juan 2 :15

Si no salimos del mundo nuestra vida no cambiara. Estaremos sirviendo a otras prioridades. El afan y la ansiedad, nuestras amistades, nuestro trabajo, nuestros, placeres y deleites, nuestros gustos y preferencias. Estaremos enfocados en lo que nosotros deseamos. En nuestro YO.

Salir de Egipto es sinónimo de Morir al Mundo

De manera que Dios te otorga la salvación y la libertad juntamente. Tu salvación en Cristo y tu libertad a una nueva vida. Sin embargo, estos dos son procesos se dan por separado. Así como distes el paso de aceptar a Jesús, tendras que dar el paso de salir de la vida de esclavitud “Egipto” y caminar hacia la libertad que Cristo te ofrece.

Es tu responsabilidad, tomar la desición de vivir la vida nueva a la que Dios te llama. Al aceptar a Cristo, Dios te ha capacitado por medio de su Espíritu Santo para dar paso a la nueva vida. Esta es la voluntad de Dios para nuestras vidas, sin embargo hay muchos que nunca dan el paso y no alcanzan a vivir la nueva vida en Cristo.

¿Qué detiene tu salida?

Faraón presentó toda serie de excusas para no dejar salir al pueblo de Egipto. A su vez Moisés batalló, pues tenía que contar con la confianza del pueblo israelita para poder llevarlos camino a la tierra prometida. De manera que luchamos con fuerzas tanto externas como internas que se oponen a nuestra salida. Luchamos con todo aquello que nos rodea y con nosotros mismos. Somos nuestro mayor enemigo.

Tenemos que realizar que si en el mundo vivimos en esclavitud, en opresión y en engaño estamos viviendo en las tienieblas. Dios nos llama a salir del mundo de las tinieblas al mundo de la luz. Batallamos con la decisión de salir del mundo y dejar el pecado, porque aunque no lo realicemos nos encontramos en guerra espiritual.

Nuestro deseo natural es el de permanecer en nuestra vieja manera de vivir, que está plagada de los deseos engañosos del mundo. Deseamos permanecer en Egipto. Sin embargo, a pesar de nuestras luchas, si deseamos obedecer al Padre, tenemos que anteponernos a nuestros deseos humanos. Nuestra guerra espiritual se vence con herramientas espirituales que Dios nos ha dado. Solo depende de que estemos dispuestos a dar el paso. Esta es una etapa en la que enfrentamos desiciones trascendentales que marcaran nuestro crecimiento espiritual. El no tomar desiciónes o pósponerlas obstaculizará o detendrá nuestro caminar y nos quedaremos estancados en nuestro punto de partida.

Amigos o enemigos de Dios

¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Santiago 4:4

La escritura nos señala en el evangelio de Juan que somos amigos de Jesús si hacemos lo que el nos manda.” (Juan 15:14) Nos constituimos amigos de Dios cuando nos disponemos a obedecer su palabra. Dios nos ama, somos su creación. Al aceptarle en nuestro corazón, Él nos recibe como sus hijos, somos parte de la familia de Dios. El desea lo mejor para sus hijos.

Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?

Marcos 8:36

Seamos sabios y demos el paso de fe. Porque ¿de que nos aporvechará si ganamos todo el mundo y perdemos nuestra alma? Recuerda, si Él te ha llamado, el estará contigo. Si deseas crecer espiritualmente necesitas obedecer. Tienes que morir al MUNDO y trasladarte al Reino de Dios. Es solo el comienzo en tu trayectoria espiritual.

¿Hacia dónde te encaminas?

Encamínate hacia el ÉXODO. Es tu próxima parada. Te esperan grandes retos pero verás la que la gracia y la bendición de Dios estarán contigo, así como estuvo con el pueblo de Israel cuando abrió el Mar Rojo para que el pueblo pasara. “El te enseñara y te mostrará el camino que debes andar, sobre tí fijará sus ojos”. (Salmo 32:8)

¡Dios te bendiga!

Carmen Tere Bernard

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Camino al ÉXODO https://unavidatransformada.com/camino-al-exodo/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=camino-al-exodo Tue, 29 Dec 2020 03:52:00 +0000 http://unavidatransformada.com/?p=96 En el artículo anterior examinamos el paralelismo que tiene el crecimiento espiritual del cristiano con la vida y el caminar que tuvo el pueblo de Israel para llegar a la tierra prometida. Comenzamos explicando las etapas por las que había pasado el pueblo y discutimos la primera etapa, La Vida del Creyente en Egipto. En […]

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En el artículo anterior examinamos el paralelismo que tiene el crecimiento espiritual del cristiano con la vida y el caminar que tuvo el pueblo de Israel para llegar a la tierra prometida. Comenzamos explicando las etapas por las que había pasado el pueblo y discutimos la primera etapa, La Vida del Creyente en Egipto.

En esta etapa, hablamos de la necesidad que tiene la persona nueva convertida de tomar la decisión de salir de su vida de esclavitud, “la vida en Egipto” cuando acepta a Jesús como su salvador personal. En este artículo, partimos de la premisa que al haber tomado la decisión de salir de Egipto, hemos vencido todo aquello que nos detenía. ¿Hacia dónde nos dirigimos? Pues en esta ocasión vamos rumbo al Éxodo pero nuestro destino final será la Tierra Prometida.

¿Qué retos enfrentaremos en el Éxodo?

Camino al Éxodo, nos enfrentaremos a nosotros mismos. Es un proceso de cambio, en el que aún deseamos lo que hemos dejado atrás. Estaremos añorando continuamente nuestras vieja manera de vivir, nuestras costumbres, nuestro antiguo estilo de vida. Sin embargo, debemos darle paso a la vida nueva que Jesús nos ofrece. En Egipto tomamos la desición de morir al mundo. En el Éxodo tenemos que enfrentar otro tipo de muerte, morir a nuestro pasado, a nuestras costumbres, a nuestros valores. Entramos en un proceso de entender lo qe no debemos hacer versus lo que debemos hacer.

Para entender mejor este proceso, veamos el ejemplo del pueblo de Israel camino al desierto. Dios acaba de abrir el mar Rojo para que salgan de Egipto y están estacionados en el area del Monte Sinaí. En este lugar Moises está recibiendo las tablas de la ley. En su espera por Moisés, deciden utilizar las joyas que sacaron de Egipto para hacer una imagen de oro y un altar para adorarla. Como parte del acto festejaron con las costumbres y rituales que tenian en Egipto para adorar la imagen.

Para los israelitas no fue dificil tomar la decisión de hacer la festividad y adorar la imagen, pues era lo que sabian y estaban acostumbrados hacer. Dios lo vio como un acto de pecado de un pueblo desobediente. Ellos sabian hacer lo que era correcto y no lo hicieron. De manera que, esta etapa es una de estar conscientes de lo que hacemos esta conforme a la palabra y los valores cristianos pues facilmente podemos caer en nuestras costumbre y valores del pasado.

¿Qué debo hacer para morir al pasado?

Paradójicamente, para morir al pasado, tenemos que enfrentarnos con nuestro pasado. ¿Qué significa esto? Significa que debemos darle una mirada a aquello que haya en nuestro pasado, que pueda ser piedra de tropiezo para que adelantemos en nuestra vida espiritual.

Este es un proceso de evaluación de nuestra vida pasada y nuestro presente. Nos lleva a la búsqueda y el conocimiento de la palabra para entender las expectativas que Dios tiene de nosotros. A su vez comenzaremos a entender los cambios que debemos iniciar y a eliminar los obstáculos que detienen nuestro paso.

Es importante entender que, este proceso tomará tiempo. Estamos explorando un nuevo mundo, un nuevo ambiente y tenemos que hacer los ajustes pertinentes tanto en nuestra vida personal como en nuestra vida social. El Espíritu de Dios que mora en nosotros te llevará a toda verdad. El te mostrará aquello que debes de hacer. Solo tienes que estar dispuesto a obedecer y creerle a su palabra. En Cristo está nuestra victoria.

¿Cómo debemos enfrentarnos a este proceso?

Las palabras de Pablo en Filipenses 3:13-14 nos llevan a sugerir que la actitud con la que enfrentes el llamado o la desición que has tomado de morir a tu pasado, hará una diferencia en tu vida, si deseas vencer.

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Filipenses 3: 13-14

En este versículo, el apostol Pablo, expresa su anhelo de llegar a su meta, la que el llamaba “el premio del supremo llamamiento”. Pablo tenía en mucha estima el llamado que Dios extendía a su vida. Esto lo motivaba a caminar el camino, no importando lo que había perdido. Se sentía honrado de caminar junto a Cristo, Jesús. Esta es la actitud que debemos modelar al emprender nuestro caminar si deseamos tener victoria.

Si asumimos una actitud pesimista, como la actitud que tuvo el pueblo de Israel camino a la tierra prometida, estaremos en riesgo de dar marcha atrás. Retrasaremos nuestro proceso. Israel enfrentó la dificultad con molestia, murmuración, reclamos y demandas. Esta actitud, constantemente los llevaba a expresar su deseo de regresar a Egipto y de volver a su vida de esclavitud. Esta actitud no le agradó a Dios y permanecieron por 40 años dando vueltas en el desierto cuando el proceso les pudo haber tomado de 2 a 3 meses.

De manera que, al comparar estos sucesos me atrevo a sugerir que la victoria que podamos tener en nuestra decisión de dejarlo todo atrás, dependerá de la calidad de nuestra relación personal con Jesús. Si nuestra vida espiritual está circunscrita a una experiencia religiosa como lo era la experiencia que tenían los israelitas, no podremos enfrentar el camino. Dios es un Dios vivo, nos habla y nos guía. El camina contigo.

Los israelitas conocían del Dios de Abraham pero, no habían tenido una experiencia con el Dios de sus antepasados. Sin embargo, la actitud de Pablo, es la actitud de aquel que conoce a Dios, que ha experimentado la vida en Cristo y que refleja una experiencia de plenitud de vida espiritual. Es por esto que Pablo, una vez más, se expresa en la carta de Corintios de la siguiente manera;

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

2 Corintios 5:17

Para Pablo, Cristo era el que provocaba el hacer en su vida. La actitud de Pablo es el vivo ejemplo de aquel que ha experimentado una nueva vida en Cristo. Caminaba hacia el futuro no lamentando las pérdidas sino celebrando sus ganacias. Esta es la de actitud de victoria que debemos asumir. Si no aprendemos a vencer, no estaremos listos para iniciar la próxima etapa. Luego del Éxodo emprenderemos el camino al Desierto. Esta será nuestra próxima parada.

Finalmente, deseo exhortarte a que no cometas el mismo error que cometió el pueblo de Israel, este pasaje de la escritura lo explica de la siguiente manera;

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe …

Hebreos 12:1-2a

En tu paso por el Éxodo, asegúrate de despojarte de todo aquello que se anteponga a tu crecimiento espiritual. Guarda la palabra. Esto te permitirá correr la carrera con menos dificultad. No desvíes tu mirada al pasado, fíja tu mirada en Jesús. En Él estan tus tiempos y tu victoria.

Y hermano, no desmayes, “porque largo camino te resta”. 1 Reyes 19:7b

¡Bendiciones!

Carmen Tere Bernard

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El Desierto https://unavidatransformada.com/el-desierto/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=el-desierto Mon, 28 Dec 2020 21:43:00 +0000 http://unavidatransformada.com/?p=134 Este artículo es el tercero de cuatro artículos que describen las etapas del cristiano en su crecimiento espiritual. Este caminar es similar al caminar que tuvo el pueblo de Israel en su marcha hacia la tierra prometida. La primera etapa es Egipto, aquí morimos al mundo, en la segunda etapa el Éxodo morimos al pasado. […]

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Este artículo es el tercero de cuatro artículos que describen las etapas del cristiano en su crecimiento espiritual. Este caminar es similar al caminar que tuvo el pueblo de Israel en su marcha hacia la tierra prometida.

La primera etapa es Egipto, aquí morimos al mundo, en la segunda etapa el Éxodo morimos al pasado. En esta tercera etapa estamos en El Desierto donde morimos al Yo.

En las etapas anteriores, Egipto y El Éxodo nos enfrentamos a nuestro pasado, a nuestro cambio de costumbres, valores y a nuestra toma de decisiones. Este es un proceso gradual. Aprendemos a conocer y a tomar control del nuevo mundo que nos rodea y la nueva vida que Dios nos ha dado. Ahora estamos listos, es tiempo de enfrentarnos a nosotros mismos.

¿Qué significa el desierto en el camino espiritual?

El desierto representa la escases, la carencia, la sobreviviencia. Este es el momento donde Dios nos despoja de todo lo que es impresindible para nuestras vidas y vivimos dependiendo de su providencia, de su cuido, y de su favor. Es el momento de aprender a vivir por fe.

Recordemos que Jesús tuvo que ser llevado al desierto antes de comenzar su ministerio. De manera que, todos somos llamados a experimentar esta etapa si deseamos seguir a Jesús. Tenemos que imitarlo, Jesús es nuestro modelo.

¿Qué aprendemos en el desierto?

En primer lugar, recordemos que dependemos sola y exclusivamente de Dios. Nuestros recursos son limitados. Cuando no tenemos nada y dependemos de que Dios nos supla, aprendemos a comunicarnos con Dios. Su respuesta a nuestra oración, su silbido apacible, y su provisión son testimonio de su cuidado. Aprendemos a reconocer su voz, y a entender lo que nos comunica. Puesto que ya no estamos rodeados de la algarabía del mundo, ahora podemos escucharlo.

El desierto nos lleva al proceso de discipulado.Aprendemos a ser como Jesús. ¿En que sentido? Aprendemos a ser obedientes, pues Dios es quien dirige nuestro camino. La obediencia implica que ya no hacemos lo que queremos, sino lo que el quiere que nosotros hagamos. Por consiguiente aprendemos a morir al Yo.

En nuestro proceso de aprender obediencia, nos enfrentamos con nuestra resistencia y Dios confronta nuestras conductas, actitudes, y flaquezas. Muchas de estas conductas y actitudes son resultado de nuestras experiencias y heridas del pasado. Estas heridas que no conocemos, detienen nuestro crecimiento, pertenencen al pasado y son parte de lo que debe de ser restaurado. De manera que este es el momento de enfrentarnos con nosotros mismos pues somos nuestro peor enemigo.

Deberas examinar todo aquello que contamine tu corazón, tu mente y tus emociones. El resultado de estas acciones, nos llevaran a estar en paz con Dios, con nuestros semejantes y con nosotros mismos.

¿Cúal es el resultado de vivir en el Desierto?

Al final de este proceso Dios nos ha moldeado como barro en manos del alfarero. En este proceso hemos aprendido a quitarnos la vestiduras viejas. Ahora el viejo hombre es parte del nuestro pasado. Ya no pensamos como pensabamos, ya no nos comportamos como en el pasado. Hemos cobrado una nueva identidad. ¡Somos una nueva criatura en Cristo!

¿Y que ha cambiado en nosotros? Nuestro hombre interior. Este se refleja en nuestra vida, en nuestro hombre exterior. Es nuestra esencia, nuestra verdadera vida, la que nunca perece. La que va a morar con el Señor.

Este proceso contesta la pregunta de Nicodemo; ¿Y cómo puede un hombre nacer siendo viejo? Nacemos a una nueva vida, una vida espiritual. Es el modelo de persona que Dios desea para nosotros. Esta nueva criatura se va renovando de día en día. Cuando Dios lo decida, estaremos listos para marchar hacia la tierra prometida.

¿Qué sucede si no deseamos el cambio?

El Desierto es una etapa dificil en la vida del creyente. El proceso de morir al Yo es agonizante. También lo fue para Jesús cuando se enfrentó al desierto y cuando murió en la crúz en obediencia al padre. Hay ocaciones en que nos revelamos y no deseamos conituar el viaje. Cuando esto ocurre solo tenemos dos alternativas:

a.Podemos quedarnos en el desierto contendiendo con Dios. Nunca podremos llegar a la tierra prometida pues Dios es quien te da la salida. No podremos continuar el viaje.

b. Podemos dar marcha atras y regresar a Egipto donde volveremos a ser esclavos del pecado.

La desición más sabia es la de marchar hacia adelante y permitirle a Dios hacer los cambios necesarios. Este es el proceso donde Jesús ya no solo es nuestro salvador sino que se ha convertido en nuestro Señor. Las bendiciones que recibiremos con esta desición seran mayores que todas las perdidas que hemos tenido a lo largo del camino. Tal vez, lo hemos perdido todo pero ¡hemos ganado vida eterna!

¿Te pregunto que desición has tomado?

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La tierra prometida https://unavidatransformada.com/la-tierra-prometida/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=la-tierra-prometida Sat, 26 Dec 2020 22:32:00 +0000 http://unavidatransformada.com/?p=128 The post La tierra prometida appeared first on .

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